Guía de Compras Sillas Consejos Modelos Recomendados

Mucha gente pasa medio día sentada, y no es una exageración: a lo largo del trabajo, manejando, en el sofá… Con esto presente, proteger las posiciones y los sitios en los que nos sentamos va bastante alén de tranquilidad: es una cuestión de salud. Hemos consultado a profesionales posturales fisioterapeutas a fin de que nos asistan a seleccionar las sillas de oficina que mejor se ajusten a nuestras pretensiones desde la perspectiva de la ergonomía.

Comodidad y ergonomía, dos conceptos distintos

Nada más empezar, Moisés Gimenez lanza un jarro de agua fría: “Los estudios nos detallan que sin importar haber puesto varios empeños en hacer mejor el moblaje y las condiciones ergonómicas, los inconvenientes musculo esqueléticos no solo no mejoran, sino en algunas ocasiones van a peor un año tras otro. Y todo eso nos señala que quizá estuvimos errando la forma de enfocar la ergonomía.”

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“Una silla “cómoda” no va a redundar en menos dolores. Una silla cómoda hará que nos sintamos…cómodos, y no cambiemos de posición a lo largo de todas y cada una esas horas. Y ahí es donde sí se vió que hay una considerable correlación con las enfermedades musculo esqueléticas: una posición mantenida es estar pidiendo a voces tener mal.” (Moisés Giménez)

Frente la verdad de pasarnos 8 horas en la oficina sentados, Álex Soria además nos sugiere desplazarnos:

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“Lo más conveniente es levantarnos y hacer estiramientos (cuello, espalda, brazos y piernas) cuando menos cada 2 horas para evadir el entumecimiento de las piernas por carecer de circulación sanguínea y la sobrecarga de los músculos. Hacer ejercicios de elasticidad decrece la tensión muscular, optimización la circulación sanguínea y decrece el estrés y la ansiedad.”

Amaia influye en lo mismo y también proporciona ideas sobre un criterio de silla de oficina para el futuro: “Lo primordial es que cada dos horas la persona se levante y se mueva. Por muy cómoda que sea una silla, si estás 8 horas en el final habrá mal sí o bien sí. Sería ideal que inventasen una silla con unos pedales para desplazar los pies y hacer mejor la posición y la circulación”

Cómo debería ser el diseño de una silla de oficina

Álex Sopria de BiolabS nos enseña:

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“Cada individuo, por una secuencia de distintas causantes, tiene una posición propia única. Hay que muestran una espalda plana, una espalda encorvada o bien una combinación de las dos y consecuentemente una situación de la cabeza diferente. Hay más altos y más bajos, más delgados y más fornidos.”

Como no todos somos iguales, no tenemos la posibilidad de esperar que todas y cada una la gente se sientan cómodas con exactamente la misma silla, de ahí que la silla de oficina “universal” habría de ser adaptable
Álex sigue contando criterios de diseño deseables en una silla de oficina:

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” Debe tener ruedas para hacer más simple los movimientos durante la mesa de la oficina evadiendo situaciones forzadas para moverla. La altura del taburete ha de ser regulable, a fin de que los pies queden apoyados en el suelo y la cadera quede sutilmente sobre la rodilla en un ángulo 90º-90º, tal es así que la situación de nuestra pelvis quede lo más neutra viable. La hondura del taburete ha de ser regulable además.”

Amaia Jáuregui reitera que la consideración de que sea ajustable, ofreciendo otro aspecto a tomar en cuenta en relación a la altura: “De esta manera estamos seguros de que la persona tenga el PC a la altura de los ojos, a fin de que las cervicales estén alineadas.”

Carlos Castaño ahonda en ello, enseñando que alén de que sean graduables, el diseño no es tan considerable:
“he pasado muchas horas sentado en oposición al PC porque le he dado al GOW muy con seriedad. Algo que se frecuenta pasar por arriba es lo de las huellas de la pared que observamos justo enfrente de la silla. Eso es porque procuras estirar los pies y no puedes y indica un inconveniente de espacio. De ahí que las sillas con altura ajustable dan un agregado de confort. Inclusive el tamaño de las patas y las ruedas, a fin de que consigas respaldar los pies y juguetear. Debe haber independencia en las piernas, a fin de que nos movamos.”

Castaño sigue su explicación mentando un diseño muy visto entre los gamers, las sillas deportivas que emulan los sillones de los automóviles:

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“Un taburete de un coche está hecho para tener un centro de gravedad muy bajo, tener buena visibilidad de la pista… una silla es diferente. El diseño deportivo es una tontería…salvo que juegues “repantingado” con la cabeza para atrás, brazos muy apoyados y solo mueva las muñecas. Mas si juegas tenso, no te es conveniente”

Carlos Giménez es tajante: ” jamás sugiero sillas excesivamente cómodas. En algunas ocasiones inclusive eludimos el respaldo, mas no en todos: en trabajos de «escucha» (atención a usuarios o bien telefónica, entre otras cosas) es muy aconsejable que lo incorpore. En cualquier caso, deseamos promover el movimiento.”

Ojo a soportes como reposabrazos, apoya pies, cojín lumbar…

En el mercado podemos encontrar sillas de toda clase: desde el minimalismo de un taburete hasta sillas de oficina que semejan el sofá de casa. ¿Hasta qué punto es requisito integrar elementos como el reposabrazos o bien los apoyapies?

Alejandra nos enseña que lo mínimo que una silla de oficina debe tener son reposabrazos para reposar estas extremidades y mudar de posición durante la día. El reposapiés se ve ser algo opcional, más allá de que bastaría con cambiar la altura apropiadamente. Desde esa base, “lo destacado es una silla neutra y que cada uno de ellos la ajuste.”

Pedro influye sobre la auténtica función de los reposabrazos y su consideración: “Nadie apoya los brazos en el reposabrazos. Sirven esencialmente para apoyarte, alzar el trasero y regresar a sentarte en el fondo. Para lo demás es un estorbo: pellizcan los codos, incordian al girar al chocar con el escritorio…”.

Álex Soria además los tiene dentro en su iniciativa de silla ideal: “Debe tener reposabrazos y estos han de ser regulables en altura para evadir situaciones forzadas.”

¿Cojín lumbar sí o no?

El cojín lumbar ha resultado ser el elemento de la discordia entre los fisioterapeutas y posturólogos consultados. En tanto que Roberto Giménez y Carlos Castaño abogan por no incluirlo, (como ahora vimos, Giménez apuesta por sillas sin respaldo) Amaia y Albert invitan a valorarlo en función de cada individuo.

Amaia advierte sobre el cojín lumbar en una silla de oficina: “Generalmente, con el cojín lumbar descansan los discos vertebrales y se previenen las hernias discales. Sin embargo, cada caso es un planeta: hay gente que tiene hipelordosis y lo precisaría, mas otras que tengan entre otras cosas una rectificación de columna no lo precisarán. ”

Albert de FisioLab sugiere cuando menos “una suave prominencia que deje hacer ese acompañamiento (lumbar), el que además hay que poder regular en inclinación anteroposterior. Siempre hay que tomar en cuenta que si el respaldo está inclinado hacia atrás, la cabeza tenderá a irse hacia enfrente para compensar el desequilibrio por lo cual será una fuente de dolores cervicales.”

Carlos Castaño se inclina hacia el lado opuesto en este aspecto y charla de la relación entre sociología y posiciones:

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“Atención además al acompañamiento lumbar, porque por norma general inclinarte hacia enfrente incrementa el mal. Existen estudios en jóvenes que prueban que hay subgrupos que se sientan distintas, con la cabeza más adelante. Es algo achacable a componentes psicosociales, mas no con el mal. Vamos, que la chepa en jóvenes no posee tanto que ver con que te duela la cabeza y el cuello, sino más bien con otras cosas”

Tenemos la posibilidad de deducir que adoptar la posición de inclinar la espalda hacia atrás no es bueno, mas hacia enfrente tampoco

Materiales transpirables y resistentes

Ricardo recomienda materiales rápidos y resistentes para poderse desplazar con simplicidad. Mas hay que prestar atención al volumen del usuario: “Requerimos una silla que sustento y bascule mucho, por si acaso siempre salimos por exactamente el mismo lado, nos inclinamos… pero eso con el tiempo puede lograr que se incline la silla y nuestra espalda con .”

Álex advierte sobre ese deber entre basculación y seguridad, tanto en materiales como en diseño: “La silla debe tener una constitución muy permanente, porque todos tendemos a apoyarnos más hacia un lado o bien otro y los asientos que se inclinan a un lado o bien otro según nuestro peso podrían crear dolores de espalda al crear situaciones escolióticas.”

Si nos ceñimos a las características de los materiales, aunque el cuero fué comúnmente entre los más utilizados, Carlos Castaño se decanta por materiales textiles o bien texturas que transpiren: “Si te pasarás el verano haciendo un trabajo con el ventilador al costado, vas a pegarte como el velcro.”

Albert Soria prosigue por esa línea: “el tejido ha de ser transpirable, hipoalergénico y que no resbale.” Por su lado, Amaia tiene relación a la dureza de los materiales, que no habrían de ser ni muy acolchados ni muy recios: “Debe ser algo intermedio, como las almohadas”.

Qué modelos nos recomiendan los expertos

Moisés Giménez aboga por asientos que nos fuercen a estar activo y no sencillamente a dejarnos caer, entre otras cosas una pelota de fitball (11,99 euros):

El Dr. Leon Straker ha dicho cuando su taburete ideal sería el banco de madera de una iglesia, porque te ordena a no mantenerse más de media hora sentado. Siguiendo esta línea voy con una pelota de fitball, que aunque no es la panacea, induce novedades en pacientes con nosología. Eso sí, tiene los problemas de disconfort y pérdida de equilibrio. Mas no vas a tener inconvenientes en el momento de llevar a cabo tareas.

Mejor opción

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Otra recomendación de Giménez son las sillas sin respaldo con acompañamiento en las rodillas, un concepto a la que se aúna Carlos Castaño, que nos enseña: “Con estas sillas estás adiestrando todo el tiempo las lumbares. Si no tienes dolores y ni sobrepeso, es una opción atrayente para entrenar y educar la posición. Mas para personas con nosología o bien una aceptable barriga tienen la posibilidad de ser una tortura. En el mercado podemos encontrar modelos que van desde los 79 euros hasta más de 300 euros, que me se ve bastante para lo que son. Mas aquí vamos a deber prestar particular atención a cuánto peso aguantan.”

Como consejo general, Castaño apuesta por no invertir bastante en una silla: “algo que te agrade, que sea cómodo y que se ajuste al estilo de tu oficina”. Con esa idea, nos comenta cuáles fueron sus selecciones personales para su día a día, sabiendo su vivencia profesional y la utilización que les proporciona:

En el hogar tengo la Vagsberg (69,99 euros) para colorear sobre un escritorio grande. En el momento en que deseo llevar a cabo tareas de precisión como jugar, dibujo vectorial y maquetación, me cambio a la Renberget (49,99 euros) y en el trabajo, tengo a la vera de la camilla el taburete Kullaberg (39,99 euros).

Tres iniciativa de la sueca IKEA donde raramente no se tiene dentro la silla Markus (169 euros), entre los modelos más populares entre las sillas de oficina.

Amaia además nos da ciertas elecciones sencillos y otras más terminadas, mas además más grande coste: “He estado viendo que hay en el mercado y finalmente me quedo con dos. No son asequibles mas meritan la pena porque aceptan cambiar completamente todo. Hablamos de la Aeron de Herman Miller (1.380 euros novedosa y 665,50 euros reacondicionada), que además es transpirable, y la Steelcase Please II (339 euros reacondicionada). Otra alternativa que me se ve atrayente si procuramos algo más configurado es la Yale (68,99 euros), una silla básica transpirable que facilita una aceptable posición integral que cumple requisitos como ser regulable en altura, ser basculante y tener reposabrazos.”


Álex Soria repasa frecuentemente qué sillas de oficina hay en el mercado para su trabajo y tiene clara cuál es su preferida:

“Me quedo con la TNK Flex (478 euros) de Actiu con cabecero. Es regulable a todos y cada uno de los escenarios: altura, hondura, reposabrazos (en altura y hondura) y altura de la curva lumbar. Respeta la cifosis natural del segmento dorsal de la columna y muestra además un cabecero ajustable en todos y cada uno de los planos. ”

Nota: varios de los links aquí publicados son de afiliados. Sin importar ello, ninguno de los artículos nombrados fueron propuestos ni por las marcas ni por las tiendas, siendo su introducción una resolución única del conjunto de editores.

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